El misterio de la Isla de Pascua y de las cabezas de los Moái que tienen cuerpo y brazos esculpidos.
Un moái (del rapanuimoai, “escultura”) es una estatua de piedra monolítica que sólo se encuentra en la Isla de Pascuao Rapa Nui, perteneciente a la V Región de Valparaíso, Chile.
El significado de los moáis es aún incierto, y hay varias teorías en torno a estas estatuas. La más común de ellas es que las estatuas fueron talladas por los habitantes polinesios de las islas, entre los siglos XII y XVII, como representaciones de antepasados difuntos, de manera que proyectaran su mana (poder sobrenatural) sobre sus descendientes.
Debían situarse sobre los ahus (plataformas ceremoniales) con sus rostros hacia el interior de la isla y tras encajarles unos ojos de coral o roca volcánica roja se convertían en el aringa ora (rostro vivo) de un ancestro.
Sorprendente revelación…las cabezas tienen cuerpo
Moai sin terminar en la ladera de la cantera Rano Raraku MOAIS EN LA LADERA DEL VOLCAN RANO RARAKU La piedra volcánica color gris, de las cuales están talladas los moai provenía de este volcán Rano Raraku. Todos los moai que estan de pie han sido erigidos recientemente, ya que los mismos habían sido derribados antes el siglo XVIII. La desordenada ubicación de los moai en Rano Raraku indica que probablemente estaban siendo trasladados al Ahu de algunas aldeas y que fueron abandonados a causa de la guerra.
El tipo de piedra que se encuentra en el lugar es única en la isla, la que es llamada “Toba Lapilli”,
la principal característica de ésta es su poca dureza, lo que habría
beneficiado a los artesanos permitiéndoles mayor facilidad al momento de
tallar los moai. Además de esto, el volcan Rao Raraku, se encontraban
cerca del área de la peninsula de “Poike”, donde tenían el recurso madera gracias a las palmeras que allí existieron. Otro estilo de Moai: Si bien todos los moai son
diferentes, todos estan tallados baje el mismo estilo: Ángulos rectos,
nariz perfilada, faciones duras, cuerpo estilizado. Sin embargo, fue
encontrado por el famosisimo explorador Thor Heyerdahl (Uno de los tantos investigadores que han tratado de demostrar la procedencia de la Cultura Polinésica) en una expedición que realizó en 1955: El “Tuku Turi”.
Este moai a diferencia de los otros, esta sentado, ademas su cuerpo y
cabeza son de forma y proporciones mucho mas anatomicamente correctas
que el resto de los moais, su nariz es chata y redondeada. Se estima que su data es del siglo VI.
Terry
Hunt, de la Universidad de Hawai y Carl Lipo, de la californiana
Universidad Estatal de Long Beach han trabajado juntos y con el
arqueólogo Sergio Rapu, que pertenece a la etnia de los Rapanui han
desarrollado una nueva teoría sobre el movimiento de los Moai, basado en
una base en forma de arco y el uso de cuerdas de una forma concreta.
El
año pasado, en investigaciones de mano de National Geografic Society,
Hunt y Lipo demostraron que con 18 personas con tres cuerdas y un poco
de práctica podían mover un Moai de 5 toneladas varios metros. En 1986,
el ingeniero checo Pavel Pavel trabajó con el explorador/aventurero Thor
Heyerdahl y, con la ayuda de 17 personas más consiguieron mover 4
metros un Moai de nueve toneladas, pero tuvieron que detenerse cuando la
base de la estatua comenzó a estropearse.
La
réplica “moai”de 5 toneladas , es guiada por los equipos en cada lado y
detrás de él. La clave está en el vientre de cada estatua que produce
un centro delantero de gravedad que ayuda con el transporte vertical.
Tres
equipos, uno a cada lado y otro en la espalda, se encargan de maniobrar
una réplica de la estatua de Isla de Pascua por un camino en Hawai para
un documental de National Geographic.
Un
año después el arqueólogo estadounidense Charles Love y un equipo de 25
personas, levantaron un modelo de nueve toneladas con una cuerda y
consiguieron desplazarla sobre ruedas avanzando 148 pies (48 metros) en
dos minutos. Mientras, muchos de los indígenas Rapanui siguen
manteniendo firme una teoría, y afirman que ellos saben la verdad
respecto al dilema: Las estatuas caminaban.
Por
otra parte, científicos británicos han aclarado parte del misterio de
las coronas rojas que ciñen los moais de la cantera Puna Pau de la Isla
de Pascua (Chile), gracias al descubrimiento de un camino que se utilizó
para transportarlas. Los profesores Sue Hamilton, del University
College de Londres, y Colin Richards, de la Universidad de Manchester,
han afirmado hoy que las coronas están hechas de rocas volcánicas
procedentes de un antiguo volcán de la zona y que fueron elaboradas por
los pobladores polinesios de la isla entre los años 1.250 y 1.500.
Escala real de los Moais comparado con el tamaño de un hombre.
Lo
que sigue siendo una incógnita, según explicó la Universidad de
Manchester en un comunicado de prensa, es cómo lograron aupar estas
rocas de varias toneladas de peso hasta lo alto de los moais. Puna Pau
está dentro del cráter de un volcán extinguido y se cree que una tercera
parte del cráter fue empleado para la producción de las coronas de los
moais.
Y si ,si caminaban.
viernes, 8 de febrero de 2013
EL CRATER DEL ASTEROIDE QUE MATO A LOS DINOSAURIOS.
El asteroide habría terminado con la era Mesozoica o era de los dinosaurios, que inició hace 251 millones de años.
Se le culpa de la desaparición más famosa de la historia:
haber acabado con el 70% de la vida en la tierra. Se trata de un
asteroide que cayó hace 65 millones de años del que solo queda la escena
del crimen: el cráter de impacto ubicado en Chicxulub, en la península
de Yucatán.
Sin embargo, existe una gran variedad de mitos e imprecisiones
en torno a este catastrófico suceso, dijo Jaime Urrutia Fucugauchi,
investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM, en su conferencia
“El cráter de impacto Chicxulub y la extinción de los dinosaurios”, en
el IFUNAM, el 3 de mayo.
Urrutia charló sobre las características del cráter desde su
descubrimiento. Todo empezó en los años 60, cuando, tras explorar el
subsuelo en el Golfo de México, se detectaron ciertas anomalías
gravitacionales en la capa carbonatada de la península de Yucatán. A
diferencia de las estructuras geológicas comunes, que presentan formas
irregulares, las imágenes mostraban una forma circular y un patrón
concéntrico.
Lo anterior llamó la atención de los investigadores quienes
determinaron que existía un enorme cráter de multi-anillo sepultado en
el área. Aunque existen otros cráteres importantes con la misma
estructura (uno en Sudbury, Canadá y otro en Vredefort, Sudáfrica),
Chicxulub destaca porque se ha conservado prácticamente intacto debido a
la nula actividad sísmica y volcánica de Yucatán.
Desde entonces Chicxulub, con una extensión de 200 km, ha sido
objeto de estudios geoquímicos, análisis de núcleos, microscopía
electrónica y estratigrafía, entre otros, que han dado pauta a poderosas
hipótesis.
El proyectil debió tener un tamaño de alrededor de 10 km de
diámetro y perforó la capa terrestre de la península a velocidades de
10km por segundo. Tuvo que haber sido una colisión de alta velocidad,
dijo Urrutia, porque solo así se explicarían los restos de materiales
con evidencia de derretimiento como consecuencia de las altas
temperaturas y presiones del impacto.
Como resultado del choque, material rocoso fue expulsado a
velocidad de escape hacia la atmósfera terrestre, provocando que
toneladas de fragmentos se calentaran a temperaturas de 200 C° (a este
evento se le conoce como “Bola de fuego”), lo que alteró las
condiciones de vida óptimas en la Tierra y provocó la posterior
extinción de casi el 70% de la vida en unas pocas horas, comentó
Urrutia.
Otros vestigios encontrados en la parte marina del cráter
muestran que el impacto ocurrió en la época en que la península estaba
aún bajo el agua, lo que produjo tsunamis de unos 300 m de altura (15
veces más alto que el de Japón en 2011) que también contribuyeron a la
destrucción.
Tras analizar la constitución del cráter, se sabe que tiene
cuatro capas que muestran la sucesión de eventos ocurridos: la capa
inferior previa a la colisión contiene microfósiles propios del
Cretácico; luego le sigue la capa del material eyectado en el choque;
encima de ella, la capa formada por los restos de la “Bola de Fuego” y,
finalmente, el sedimento posterior a la catástrofe.
Los fósiles de la primera y última capas son diferentes, lo que
evidencia un cambio en las especies. Por otro lado, entre la capa de la
Bola de fuego y la correspondiente al periodo Cenozoico, hay un espacio
carente de todo resto fósil a lo que se le conoce como “capa de océanos
vacíos”, señal del lapso que tardó la vida marina y los ecosistemas en
recuperarse.
Hay preguntas sin respuesta todavía como ¿por qué hubo especies
que sí sobrevivieron? Y ¿cuáles fueron sus mecanismos de adaptación? No
obstante, los trabajos de Urrutia como de muchos otros investigadores
contribuyen a que, a pesar de las incógnitas, la teoría del cráter de
Chicxulub siga vigente.
“A lo largo del tiempo un buen número de grupos han querido
demostrar que no es un cráter o que no tiene relación con las
extinciones pero la teoría ha sobrevivido por 30 años a estudios cada
vez más minuciosos”, concluyó Urrutia.
De acuerdo con un estudio que se publica esta semana en la revista Science,
realizado por un equipo internacional de 41 investigadores, se ha
reafirmado con evidencias geológicas recabadas en varias partes del
mundo que un único impacto ocurrido en lo que hoy es la comunidad de
Chicxulub en Yucatán, fue el responsable de la extinción total de los
dinosaurios.
Paleontólogos, geoquímicos, geofísicos, climatólogos, entre otros
especialistas, han realizado análisis a muestras de suelo recabados
durante 20 años en México, Canadá, Europa, Australia, África, y en los
océanos Atlántico, Pacífico e Índico, y concluyen que ésta es la única
explicación plausible de la extinción rápida.
Para Jaime Urrutia, del Instituto de Geofísica de la Universidad
Nacional Autónoma de México y coautor del estudio, esta capa es un
marcador global, una "firma geoquímica" del cretácico-terciario (K-T)
que se encuentra en el basamento profundo de Yucatán asociado
directamente al impacto de Chicxulub (lugar del cuerno prendido o clavado, en maya) que se reconoce en todas las capas analizadas del mundo.
"Se estudiaron las propiedades físicas y mineralógicas que evidencian
que se trata de una sola capa marcadora global con abundancia de iridio
e inmediatamente después hay una declinación drástica en abundancia
fósil, que se correlaciona con las extinciones de ese periodo del
planeta", .
De acuerdo con el estudio, al chocar con la atmósfera a una velocidad
20 veces superior a la de una bala de rifle, el asteroide compuesto de
hielo, iridio, cromo y níquel generó una explosión catastrófica que
penetró el suelo hasta una profundidad de 30 kilómetros y dejó un cráter
de más de 200 kilómetros de diámetro.
También se han encontrado evidencias de cuarzo "agitado" en los
expedientes geológicos, que se producen rápidamente por una fuerza
masiva; estos minerales se hallan solamente en los sitios de explosión
nuclear o de impacto de meteorito. Pero los investigadores han
localizado abundancia de cuarzo en las muestras de todo el mundo en el
límite del K-T.
La interacción con la atmósfera de la Tierra y la fuerza
gravitacional elevó la temperatura del cuerpo del asteroide a miles de
grados, lo que originó que se volatilizara y generara una onda de choque
que desintegró al asteroide y grandes capas de suelo, calcinando a todo
ser vivo cercano a la zona de impacto.
Los investigadores estiman que todos los organismos con peso corporal
superior a los seis kilogramos se extinguieron con el impacto; sólo
pequeños roedores que habían convivido con los dinosaurios sobrevivirían
al cataclismo. El camino estaba despejado para el reinado de los
mamíferos.
Joanna Morgan, del Imperial College de Londres, junto con los
mexicanos Urrutia y Mario Rebolledo, ha recolectado datos sísmicos a
través de la estructura del cráter y ha determinado que la energía del
impacto fue equivalente a un millón de las bombas atómicas más
poderosas.
Para Morgan, el impacto expulsó materiales hacia todo el planeta e
incluso fuera de la atmósfera que llegaron a la Luna y seguramente
también a Marte. Ella ha realizado modelos numéricos de la forma en cómo
reingresó este material expulsado fuera de la atmósfera de la Tierra:
millones de meteoritos a velocidades de 7.000 y 40.000 kilómetros por
hora cubrieron prácticamente todo el planeta, ocasionando que durante
varias horas su temperatura se incrementara hasta 700 y 800 grados.
Esta catástrofe fue más energética de lo que se había pensado antes,
generando volúmenes mucho más grandes de sulfuro, polvo y cenizas que
fueron lanzados y concentrados en la atmósfera durante más de un año.
Ésta fue la lápida de los dinosaurios, ya que se el oscurecimiento y el
enfriamiento del planeta interrumpieron la fotosíntesis de casi todas
las plantas acabando con cadenas alimenticias completas.
"Las perturbaciones ambientales fueron tremendas pero, para
entenderlas, estamos desarrollando modelos climatológicos más avanzados
que expliquen los efectos ambientales después del impacto", explica
Morgan.
"Al momento del impacto, gran parte de la plataforma continental se
desplomó, ocasionando terremotos de más de 11 grados Richter, así como
gigantescos tsunamis", dice José Manuel Grajales, investigador del
Instituto Mexicano del Petróleo y coautor del artículo.
El geólogo mexicano ha analizado muestras de la zona de impacto
obtenidos de pozos petroleros de Pemex y de la selva chiapaneca, con lo
que ha concluido que, al tratarse de una zona carbonatada y con sulfato
de calcio, el impacto generó gases más letales: "Hubo una lluvia de
ácido sulfúrico y de otros gases".
Grajales formó parte del equipo de trabajo del investigador
estadounidense de origen español Luis Álvarez, Premio Nobel de Física
1968 y el primero en proponer la teoría del impacto en la extinción de
dinosaurios en 1980; desde entonces, Grajales ha analizado sedimentos
marinos de la zona donde hay una brecha con yacimientos petroleros, cuya
formación se ha podido comprender gracias a la teoría del impacto de
Chicxulub. Este especialista ha analizado materiales de la superficie
terrestre que fueron enviados hacia aguas profundas de la zona, los
mismos rastros que se han localizado en Europa, el Norte de África y
otros océanos. "Estos resultados sustentan mejor la teoría de Chicxulub,
que en realidad nunca ha estado débil frente a las otras".
Las otras dos hipótesis más difundidas sobre la extinción de
dinosaurios es la de los múltiples impactos en varias partes del mundo y
la actividad volcánica extrema en Deccan Trapps, India. Sin embargo, de
acuerdo con los especialistas, ninguna de las dos cuenta con
suficientes bases geológicas. En ese sitio hubo erupciones volcánicas a
lo largo de 1.5 millones de años, que arrojaron suficiente lava de
basalto para llenar el Mar Negro dos veces. Se pensó que esto ocasionó
el enfriamiento de la atmósfera y lluvia ácida a escala global, sin
embargo, solamente se han registrado cambios de menor importancia
500.000 años antes del límite de K-T.
"Los modelos de química atmosférica de Deccan y los datos observados
indican que, aunque hubo volúmenes significativos de sulfuro, tuvieron
efectos en el planeta en un periodo relativamente corto", indica el
estudio de Science. "Esto no hizo el suficiente daño para crear una extinción total rápida en tierra y en el mar".
La hipótesis de los múltiples impactos sostiene que en algunos
estudios geológicos previos se estima que el impacto de Chicxulub
ocurrió 300.000 años antes de la extinción del K-T, pero los
investigadores consideran que esos estudios malinterpretaron las
evidencias porque las rocas cerca de la zona del impacto experimentaron
procesos geológicos complejos después de la colisión.
Además, hasta ahora no se han localizado evidencias de otros impactos
en el mismo periodo pues los científicos estiman que impactos de esta
magnitud ocurren una vez cada 200 millones de años.
Y HASTA AQUI LLEGARON ESTOS FABULOSOS ANIMALES.......
viernes, 18 de enero de 2013
ALEXANDER POLLI NOS FELICITA EL AÑO,A SU MANERA.
martes, 15 de enero de 2013
DESCUBREN EN VENEZUELA UN FÓSIL DE DIENTES DE SABLE.
Uno de los fósiles descubiertos al sureste de Caracas
El
paleontólogo Ascanio Rincón dijo que decidió desvelar ahora el
hallazgo, en 2006, de fósiles de dos tipos de tigres que vivieron hace
1,8 millones de años para proteger el yacimiento donde fueron
encontrados, en el Oriente venezolano.
Rincón,
paleontólogo del Centro de Ecología del Instituto Venezolano de
Investigaciones Científicas (IVIC), reveló recientemente la existencia
de muestras de tigres de dientes de cimitarra y dientes de sable, algo
inédito en la parte sur del continente americano. Rincón aseguró a Efe
que las excavaciones las hizo con su equipo desde 2006 a 2007, siendo
“el primer registro confirmado para Suramérica de tigre de dientes de
cimitarra”.
Esta
especie se extinguió “hace 500.000 años” y se encontraron seis
ejemplares en la zona, según el paleontólogo. El descubrimiento del
yacimiento tuvo lugar en verano de 2006, cuando la petrolera estatal,
Petróleos de Venezuela (PDVSA), realizaban estudios “para meter una
tubería y transportar petróleo”, según Rincón. El paleontólogo, que
evitó indicar el lugar exacto del yacimiento por “motivos de seguridad”,
destacó que buscó proteger la zona “ante la llegada de saqueadores”
que, según denunció, sacaban fósiles del sitio.
“Al
yacimiento llegaron incluso componentes del Ejército nacional para
protegerlo”, añadió. Sin embargo, afirmó que el Instituto de Patrimonio
Cultural venezolano les retiró “el permiso de excavación” el año pasado y
que el equipo de paleontólogos está “esperando a que les renueven” la
autorización para seguir analizando el lugar.
El
hallazgo “abre un mundo de posibilidades para entender el gran
intercambio biótico americano”, ya que hasta el descubrimiento, “el
registro más al sur de América” de restos del tigre de dientes de
cimitarra se tenía en el estado norteamericano de Texas, añadió el
paleontólogo venezolano. Rincón explicó que, en el mismo yacimiento,
los paleontólogos encontraron también un ejemplar de tigre de dientes de
sable (“smilodon”) junto a restos de más de una treintena de especies
de animales vertebrados extinguidos, entre los que se encontraban
caballos, camellos, tapires, lobos, caimanes y aves acuáticas.
El
experto explicó que, tras la fractura del Pangea, el supercontinente
que englobaba a todos los continentes agrupados en el pasado, Suramérica
quedó separada como una “isla en la que evolucionó fauna y flora” hasta
que hace “1,8 millones de años conecta con Panamá”, lo que permitió que
la fauna y la flora “cruzaran” entre Norte y Sur de América.
“El
rango de distribución de estos animales era intertropical” y “vivían al
mismo tiempo en distintas zonas geográficas”, destacó. Por otra parte,
Rincón también denunció que, desde el año pasado, este depósito de unos
18.000 metros cuadrados y dos metros de profundidad está “desprotegido,
sin seguridad, a la intemperie” y afirmó que hay “fósiles que están
desapareciendo” del lugar. Asimismo, especificó que se tardarían “unos
187 años para analizar el yacimiento” si trabajar una veintena de
personas ocho horas al día durante 200 días al año.
INFORMACION SOBRE DIENTES DE SABLE.
Fueron los felinos con el cuerpo de contextura más potente que ha
existido, se nota al estudiar sus huesos, éstos son proporcinalmente más
robustos que la mayoría de los felinos; sólo el jaguar moderno, puede
"acercarse" un poco a la apariencia musculosa de las especies conocidas
de smilodon. Proporcionalmente, Smilodon tenía un cerebro más pequeño que el de los grandes felinos actuales, aunque su bulbo olfatorio, y por tanto su olfato, estaban muy desarrollados.
Un ejemplar adulto típico pesaba entre los 150 y 350 kg, según la especie (Smilodon gracilis y Smilodon populator, respectivamente). Tenía un cuello muy musculado y unos colmillos enormes, y sus uñas
eran retráctiles, como en la mayoría de los felinos. Era más lento que
los grandes felinos actuales; prueba de ello es su corta cola. Sin embargo, sus patas eran muy potentes; las anteriores estaban dotadas de fuertes músculos flexores y extensores, y las posteriores de fuertes músculos aductores que contribuían a mantener la estabilidad durante el combate contra sus presas.
La potencia de sus patas delanteras era especialmente útil si se tiene
en cuenta la gran dificultad que supone el mantener clavadas en el suelo
a las grandes presas que cazaba este felino.[3] Todas estas características hacían a Smilodon más parecido al lince rojo que al león o al tigre.[4]
La presencia de dientes de sable en la totalidad de los ejemplares de Smilodon descubiertos indica que los colmillos no formaban parte de ningún tipo de dimorfismo sexual, sino que ambos sexos los poseían. Del mismo modo, las dimensiones corporales entre ambos sexos no variaban mucho,[5]
por lo que si en verdad este felino vivió en grupos, su manada bien
pudo tener comportamientos similares a la de los actuales cánidos o
hienas.
Los dientes de sable
representan una versión más grande de los caninos de los felinos. En
ocasiones se les denominan "gatos de dientes de sable" o "tigres de
dientes de sable", pero ambas incorrectamente.
Los dientes de sable se suelen asociar con los felinos macairodóntinos, pero esta característica ha aparecido como mínimo en cuatro tipos diferentes de mamíferos; los macairodóntinos, los nimrávidos, los creodontos, y los borhiénidos.[6] De todas formas, los dientes de sable del Smilodon eran los más largos; en el caso de Smilodon populator llegan a medir hasta veinte centímetros. Los colmillos tardaban más tiempo en crecer que los caninos normales. Mediante el estudio de las variaciones en los isótopos del oxígeno presentes en los dientes de sable fósiles hallados en el Rancho La Brea, Los Ángeles, Robert S. Faranec llegó a la conclusión de que S. fatalis
tardaba dieciocho meses en desarrollar sus colmillos completamente. El
ritmo de crecimiento dental era más rápido que el de los leones actuales; la causa de su tardanza al desarrollar sus colmillos era porque estos tenían que crecer una mayor longitud.[6]
Los felinos suelen matar a las presas mordiéndolas para partirles el cuello. Para hacerlo, los grandes felinos utilizan colmillos especialmente adaptados para la ruptura de huesos.
De todos modos, la utilidad de los dientes de sable no era esta, ya que
eran relativamente delicados y podrían partirse si el animal los
utilizaba para partir huesos. Es mucho más probable que tuviesen una
utilidad letal doble; Smilodon los utilizaba para morder el cuello de las presas, bloqueándoles la tráquea y cortándoles las arterias principales que irrigan el cerebro. Para que esta operación no supusiera un riesgo para los dientes de sable, el felino tenía que mantener quieta a la presa.[2]
A pesar de que era de constitución más fuerte que los demás grandes felinos, la mordedura de Smilodon era más débil. Los grandes felinos actuales tienen arcos zigomáticos más pronunciados, mientras que Smilodon
los tenía más pequeños; tanto que limitaban la potencia del músculo
temporal. Esto reducía la potencia de su mordedura. El análisis de su
estrecha mandíbula indica que solamente podía morder con el tercio de la
potencia de un león.[7][8]
Los dientes de sable con los colmillos más largos tienen una
mordedura proporcionalmente más débil. Del mismo modo, los análisis de
la fuerza de torsión de los caninos (la capacidad de los dientes caninos
de resistir fuerzas de torsión sin partirse) indican que los dientes
eran más fuertes en relación con la potencia de mordedura que los grandes felinos actuales.[9] Además, Smilodon podía abrir la boca hasta un ángulo de 120º, mientras que el león solamente posee una abertura de 65º.
El comportamiento social de este felino es incierto. Según algunos paleontólogos, el hallazgo de fósiles con heridas graves es una prueba de que Smilodon vivía en grupos, ya que el análisis de los huesos
muestra que éstos se encontraban curando. Esto resultaría imposible si
se tratara de un cazador solitario, pues habría muerto mucho antes. Esto
evidencia que los Smilodon cuidaban de los compañeros heridos o, como mínimo, que compartían el alimento con ellos.[10] Además, vivir en grupos también habría ayudado a competir contra los leones americanos, los Homotherium serum, osos chatos, osos pardos, negros y los lobos Canis dirus y grises.
En caso de que Smilodon hubiera vivido en grupos, lo más
probable es que cada grupo estuviera compuesto por uno o dos machos
dominantes que lideraban a varias hembras en edad de reproducción, a las
crías, y a algunos machos adolescentes demasiado jóvenes como para
representar una amenaza para los machos dominantes. En algunos grupos de
Smilodon se han encontrado más fósiles
con heridas que en otros, lo cual indica que se trataban de grupos
compuestos exclusivamente de machos que combatían entre ellos para
conseguir una posición de dominación o para expulsar al macho dominante.
A causa de su tamaño, los dientes de sable
tardaban más en crecer que los dientes caninos normales. Por este
motivo, es posible que los ejemplares jóvenes no pudieran hacer uso de
ellos para cazar y se vieran obligados a mantenerse dentro del grupo,
siendo alimentados por los adultos durante un tiempo mayor que los
grandes felinos actuales.[6]
Se alimentaba de una gran variedad de presas, en las que se
encontraban bisontes, alces, ciervos, camellos americanos, perezosos
gigantes y crías de mamuts y mastodontes.
Los grandes felinos actuales matan a sus presas mediante
estrangulación, lo cual puede llevar varios minutos. Probablemente, los
músculos de la mandíbula de Smilodon fueran demasiado débiles como para hacerlo, y sus colmillos serían propensos a partirse durante una lucha prolongada. En 2007, una investigación llegó a la conclusión de que Smilodon
aprovechaba la enorme potencia de sus miembros delanteros para derribar
a sus presas, y a continuación utilizaba sus dientes de sable para
morder el cuello de la presa para cortar la yugular y la tráquea, matándola rápidamente.[8] Los investigadores señalaron que esta técnica podría haber convertido a Smilodon
en un depredador más eficiente de grandes presas que los tigres o los
leones actuales, pero también habrían sido más dependientes de la
disponibilidad de grandes animales. Este estilo de caza tan
especializado podría haber contribuido a su extinción, ya que al tener
que matar a pequeñas y rápidas presas sería mucho menos eficaz.[7]
miércoles, 19 de diciembre de 2012
QUE TODO EL MUNDO EMPIEZE EL 2013,CON BUEN HUMOR.
NOS VEMOS..UN SALUDO.
lunes, 10 de diciembre de 2012
BOLETUS EDULIS.
DESCRIPCIÓN MACROSCÓPICA:
- Sombrero: Desarrolla la forma típica de los "boletus", al
principio semiesférico, con el margen rodeando al pie, después convexo.
Tiene diámetro que puede llegar a los 25 o 30 cm. y un color marrón
claro, pardo, canela, más oscuro en el centro y frecuentemente
difuminado a los bordes, donde llega a ser casi blanco. La cuticula es
ligeramente viscosa, sobre todo en tiempo humedo, caracteristica que
pierde con la edad. Su margen es excedente, incurvado que pasa a ser
casi plano con su desarrollo.
- Himenio: Los tubos son libres y largos, de 10 a 20 mm. según
la edad del ejemplar. Fácilmente separables de la carne e inicialmente
blancos, pasando a ser con la madurez, amarillos y posteriormente
verdosos. Sus poros son circulares del mismo color que los tubos. No
azulean al roce.
- Pie: De 5-20 cm. de largo por 2-8 cm. de diámetro según su
estado de crecimiento. Consistente y robusto, frecuentemente más
engrosado en la parte media, sobre todo en los ejemplares jóvenes. Está
finamente decorado, sobre todo en su parte superior, con una retícula
blanca que contrasta con el color avellana del fondo y se difumina en el
ápice del pie que es más claro, casi blanco.
- Carne: Espesa, blanca, inmutable, tierna. Bajo de la cutícula adquiere un color rojizo. Con la edad adopta una consistencia esponjosa. Olor y sabor muy agradables y característicos, que recuerda ligeramente al de la avellana.
ESPORADA, QUÍMICA Y MICROSCOPÍA:
- Esporada: Ocre-olivacea.
- Esporas: Amarillentas, lisas y no amiloides. 14-20 x 4-6 µm.
- Cistidios fusiformes.
- Basidios: claviformes. 29-40 x 7-12 µm.
ECOLOGÍA:
- Aparece desde finales de verano, hasta final del otoño, bajo
frondosas o coníferas. Prefiere suelos ácidos. Suele crecer en grupos de
varios ejemplares más o menos dispersos.
Presione en la imagen para ampliarla Boletus edulis (Foto: Fernando Rey)
Presione en la imagen para ampliarla Boletus edulis (Foto: Fernando Rey)
Presione en la imagen para ampliarla Boletus edulis (Foto: Fernando Rey)
COMESTIBILIDAD:
- Excelente. Para muchos aficionados, cocineros y gastrónomos es
la mejor de las setas. Su textura, consistencia y sabor hacen que los
"edulis" sean codiciados tanto por los buscadores como por los
"gourmets".
PRECAUCIONES:
- Como todos los botetus de la sección edilis, no tienen confusión
peligrosa posible. En último caso es posible confundirlos con el Tylopilus felleus
que tiene los poros de color rosa y es muy amargo, lo cual le delataría
al degustarlos. Además no es tóxico, solo excesivamente amargo.
Puede tener alguna dificultad de distinguirse con ejemplares de Boletus reticulatus, Boletus Pinicola o Boletus aereus, todos de gran calidad y que se recolectan a la vez:
El Boletus reticulatus,
tiene la cutícula color avellana uniforme. Debajo de esta, la carne es
blanca. Su pie posee un retículo muy evidente, de color pardo claro
concoloro con el pie.
El Boletus pinophilus o pinicola,
cuyo sombrero es de color uniforme con tonos granates rojizos, caobas, y
debajo de la cuticula, la carne es algo rojiza. El pie, crema, tiene
retículo del mismo color o algo más claro en su parte superior. Prefiere
pinares para fructificar.
El Boletus aereus,
es de cutícula mucho más oscura, casi negra, con manchas más claras.
Bajo ella la carne es blanca. Su pie es también tiene tonos oscuros y un
retículo concoloro.
COMENTARIOS:
- La separación taxonómica entre la especie aquí tratada y Boletus aereus, Boletus Pinicola
no esta muy clara para algunos autores debido a que las diferencias
microscópicas que hay entre ellas son prácticamente inexistentes.
Pensamos que, aparte de las diferencias macroscópicas ya expuestas,
existen otras de caracter ecológico que recomiendan mantener la
independencia de especies para todas y cada una de las mencionadas
.